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Itinerary
En la Región de Murcia existen ecosistemas con un alto valor medioambiental. Sus lagunas, ramblas y valles han sido, al mismo tiempo, espacios de producción agrícola, destino turístico y conflicto socioambiental. En los últimos quince años, algunos proyectos desarrollados en este territorio han construido pequeños manifiestos de cómo la arquitectura puede atender a su entorno: a sus condiciones hídricas, las horas de sol, sus suelos, sus habitantes humanos y no, los recursos materiales presentes en el territorio y su demanda energética. Este es un recorrido por algunos de ellos.
A. El agua, el río
Itinerary curated by
Tatiana Poggi
Arquitecta e investigadora. Arquitecta con matrícula de honor por la ETSAA Universidad de Alicante y Máster en Comunicación Arquitectónica con matrícula de honor por la ETSAM (UPM), y doctoranda en la misma universidad. Es profesora asistente en la UDLA Universidad de las Américas de Santiago de Chile, en el Master en Comunicación Arquitectónica UPM y en el IED Instituto Europeo de Diseño de Madrid. Además, ha sido docente invitada en la ETSAA Universidad de Alicante, UNAB Universidad Andrés Bello de Santiago de Chile y The Bartlett School of Architecture UCL. Su obra ha sido expuesta en MoMA Nueva York, 16ª Bienal de Arquitectura de Venecia en el Pabellón de España, Matadero Madrid, Galería de arte Habitación 34, COAM Colegio Oficial Arquitectos de Madrid, ARCO Madrid entre otros. Es fundadora y codirectora de ESPECIE.
Means of transport
La Cueva del Arco en Cieza, uno de los escasos yacimientos del mediterráneo peninsular en los que se puede documentar la transición entre los neandertales y los humanos modernos, es un asentamiento que arranca con ocupaciones del período Musteriense, continúa el Paleolítico superior y finaliza con la llegada de los primeros agricultores del Neolítico antiguo hace 7000 años. Situada en el punto en el que el trazado del Río Segura se cruza con el territorio de la Región de Murcia, es aquí donde da comienzo nuestro recorrido.
Rodeado por Patrimonio arqueológico, accidentes geográficos y hectáreas de almendros en flor, encontramos el Centro de Interpretación del Cañón de Almadenes, un edificio público finalizado en el año 2015 que consigue integrarse en este inmenso paisaje. Localizado junto al cañón, una garganta natural de varios km con paredes laterales que superan los 100m, el proyecto emerge como una charnela que nos permite asimilar este ecosistema desde dos vías; por un lado, desde el conocimiento que se propone adquirir al visitarlo, y por otro, desde el propio diseño del mismo, con una distribución espacial y material que se adapta a lo preexistente, además de una propuesta energética que lo sitúa como primer edificio público de energía cero en España.
Si continuamos el curso del Río Segura, que divide la Región en dos partes, en la acequia de la Aljufía en el municipio de Murcia, encontramos los restos del Molino de la pólvora, una antigua fábrica de pólvora del SXVII que utilizaba el impulso de la corriente para la producción. Formando parte de esta red de acequias árabes de 310 km que caracterizan el territorio murciano, el proyecto del Acondicionamiento del Molino y su entorno, se ha diseñado atendiendo a las especies, no sólo humanas, que habitan este paisaje. La temperatura de color de la iluminación evita cambios en los biorritmos de la fauna y se ha registrado un reservorio de las especies vegetales autóctonas, desde los olmos a las jacarandas, pasando por la caléndula.
B. La tierra, el suelo
Otra forma natural de conducción del agua y la humedad característica de este paisaje seco son las denominadas ramblas. Estos pequeños cauces o corredores naturales de agua desempeñan un papel crucial en la estabilidad climática y terrosa del ecosistema. En un paisaje topográfico aplanado por el hombre para dar paso a grandes urbanizaciones, en la antigua comarca rural de Molina de Segura, encontramos Rambla Climate House, una casa-dispositivo diseñada para la reparación ecológica de las ramblas. A través de su diseño elíptico, la casa nos muestra en su centro, como si de una arqueología se tratara, la rambla en la que delicadamente se apoya, y además, la cuida (o repara) a través de varias estrategias arquitectónicas. Un sistema de vaporización de aguas pluviales y aguas grises caen sobre su cauce acumulando humedad y permitiendo florecer la biodiversidad desaparecida.
Otra forma de reparación, en este caso, de un entorno arqueológico, se ha desarrollado en el Pabellón de salida del Parque Arqueológico de El Molinete, en Cartagena, a través de un acercamiento cultural de los materiales tradicionales asociados a la producción histórica murciana. Este proyecto utiliza el esparto, ligado a los campos de Cartago-Spartaria y a la navegación, además del acero y la madera, que en distintas épocas nos hablan de la construcción naval en los astilleros de esta ciudad.
C. La huerta
Entre los siglos VIII y X la confluencia del río Segura con el río Guadalentín fue llenándose de alquerías, formándose la llamada Huerta de Murcia en torno a la nueva capital. Los árabes desecaron las tierras inundadas por el río y concibieron un sistema de riego complejo; construyendo presas, azudes, canales, acequias, norias, molinos y puentes transformando así en regadío las fértiles tierras de la huerta e impulsando a los distintos pobladores a establecerse en su vega.
La relación de la ciudad de Murcia con el río siempre ha girado en torno al aprovechamiento de sus aguas y a la vez a la protección sobre sus crecidas, cada vez más preocupantes ante las consecuencias de la crisis climática. En torno al malecón y a su vera se han llevado a cabo diversas actuaciones en los últimos años, entre ellas, el paseo del malecón ha emergido como eje peatonal, deportivo y de disfrute de las ciudadanas. Aquí podemos encontrar la Casa en la Mota del Río, terminada en 2014, como un ejemplo de arquitectura adaptativa a este medio. La vivienda se coloca sobre el paisaje casi como un ave que observa desde los bordes del cauce. La construcción se eleva unos tres metros sobre el nivel del suelo, protegiéndose de las posibles crecidas y desdoblándose en varios módulos que permiten las vistas privilegiadas del paisaje.
Si continuamos nuestro recorrido hacia el este, en la Sierra de Abanilla, llegamos a una plantación de mandarinas ecológicas que sustenta su equilibrio agrario a través de insectos depredadores. Allí se inserta una pequeña construcción, las Oficinas autosuficientes Mandarina Coleóptera, un proyecto que choca por su escala doméstica y que se adapta al espíritu de su objetivo comercial, siendo un edificio autosuficiente completamente autónomo (con un sistema integral para el agua: recogida, acumulación, potabilización, depuración; una captación solar para la energía eléctrica; y un sistema de climatización de aire de doble flujo por pozo canadiense). Un edificio insertado en la propia plantación, que te incita a ser atravesado hasta un punto final que se eleva sobre los campos, a modo de mirador 360º.
D. El cielo y el sol
En el extremo opuesto de la Región, en Bullas, podemos visitar el Centro de agroecología de la Rafa, finalizado en 2007, un espacio ligado a la Investigación y al Medio Ambiente, así como al turismo sostenible y didáctico. Las pequeñas unidades habitacionales semienterradas se presentan con muros agrícolas, las cubiertas se ajardinan como una terraza más, y emergen así cultivos y edificios como una misma cosa. Más allá del positivismo bioclimático, es también interesante su acercamiento a lo sostenible desde su propia gestión, en la que intervienen entidades como la Universidad de Murcia (Facultades de Biología, Veterinaria, Informática, Educación, Economía), los Centros de Investigación de la Región de Murcia IMIDA y CEBAS, así como organizaciones agrarias y ayuntamientos.
Apenas nos tenemos que desplazar 5 km para encontrar la vivienda Casa para tres hermanas. Ambos proyectos, con fachada de madera, buscan acomodarse a un lenguaje material desde lo local. En esta vivienda de 2011 se proponen tres unidades para tres hermanas y sus familias. Los diferentes volúmenes comparten zonas comunes y espacios de disfrute manteniendo una idea de conjunto pero conservando la privacidad de cada unidad familiar. Con 301 días de sol al año, Murcia es una de las comunidades con mayor incidencia solar sobre nuestros edificios. En Casa para tres hermanas, la madera que recubre todas las superficies expuestas, se va acomodando al paso del tiempo y del sol, sin luchar contra ello.
F. El mar
Este envidiado clima y la homogeneidad en las temperaturas han hecho que la Región de Murcia sea un destino vacacional que supera cifras cada año. Además debemos tener en cuenta su estrecha relación con el mar, antes como medio de vida de los pueblos pesqueros y ahora como actividad económica relacionada con el ocio y el descanso. En torno al hastiado paisaje que circunda el Mar Menor, la albufera de mayor extensión en España, las intervenciones arquitectónicas se suceden como un abanico, rotando en dirección a esa gran lámina de agua. Casa en los Urrutias es un proyecto que revisa la tipología adosada desde un marco de innovación y de economía circular. La vivienda amplia su superficie no con la construcción de una nueva planta, sino con la colocación de un contenedor industrial tuneado envuelto en plástico naranja y perforado puntualmente.
Y aquí acabamos este viaje, cruzando la calle y dándonos un baño en las aguas del Mar Menor, que se ha convertido en el primer ecosistema de Europa al que se le reconocen derechos legales. Al haber obtenido personalidad jurídica gracias a un juzgado español, puede ser protegido por una entidad de defensores de su cuidado y así procurar su reparación de los daños provocados por el hombre. Esperamos tu pronta recuperación, querido Mar Menor.



