Bio

Hijo del poeta gaditano Carlos Fernández Shaw, fallecido en dramáticas circunstancias en 1911, a los cuarenta y cuatro años, y de Cecilia Yturralde Macpherson, Casto Fernández-Shaw siempre alegó la condición mestiza de su árbol genealógico (raíces andaluzas, vascas, irlandesas y escocesas), integrado por una burguesía ilustrada de escritores o científicos.

El padre también aportó su talento al periodismo, el sainete, el drama y la zarzuela, siendo autor de numerosos libretos para partituras de Chapí, Bretón, Falla o Vives y popularizando a Madrid en zarzuelas como La Revoltosa (1897). Su hijo Guillermo continuó su labor (ocasionalmente, junto a su hermano Rafael), pero Casto heredó asimismo su vena creativa y frecuentó a lo largo de su vida cafés, tertulias y cenáculos de todo tipo, manteniendo contactos constantes con el mundo de la música y del espectáculo (los Falla, Iturbi, Turina, Guerrero...), a la par que gozaba del trato de los arquitectos de su generación y de otros más jóvenes, como J. M. García de Paredes o F. Higueras.

De 1900 a 1911 estudió en el Colegio de la Concepción, con alguno de sus hermanos (eran seis varones y una mujer, Cecilia, que fue religiosa de la Asunción) y los futuros arquitectos de prestigio Arniches y Aguirre.

Por su innata vocación de inventor comenzó los estudios de Ingeniería de Minas, que abandonó para iniciar los de Arquitectura bajo los auspicios y tutela de su tío materno, Daniel Iturralde, y sobre la base de una capacidad para el dibujo que desarrolló con las enseñanzas del pintor Alejandro Ferrant. Ingresó en 1913 en la antigua Escuela de la calle de los Estudios de Madrid y terminó la carrera en 1919, año en el que la Bauhaus se fundaba en Weimar. La Escuela de Arquitectura de comienzos de siglo arrastraba una hipoteca seudoacademicista junto a la retórica gráfica de los Skizzen y los posteriores flujos de la Secesión Vienesa, versión del movimiento modernista al que Fernández-Shaw llamaba "la arquitectura del látigo".

Dejaron en él su huella los profesores Manuel Aníbal Álvarez, Ricardo Velázquez Bosco, Vicente Lampérez, Modesto López Otero, César Cort, Pedro Muguruza y sus maestros confesos: Teodoro Anasagasti y Antonio Palacios. Su promoción integraba a arquitectos tan significativos como Regino Borobio, Rafael de la Hoz o Luis Vallet, además de Agustín Aguirre o Miguel de los Santos, artífices entre otros, y bajo la dirección de López Otero, de la emblemática Ciudad Universitaria de Madrid, que cautivó a Fernández-Shaw.

Vida y obra fueron irreductibles en él desde que al morir en 1917 su tío Daniel (segunda orfandad) fundó para subsistir, con su hermano Guillermo, la revista Pulgarcito. Aunque se definía como "aliadófilo" en la Gran Guerra europea (1914-1918), antes de terminar los estudios en 1918, su innato pacifismo le movió a alumbrar una idea en la que persistió toda su vida: el "Monumento a la Civilización, a las grandes conquistas de la Idea y a las victorias del Hombre sobre la Naturaleza", proyectado en una gran presa y ganador de una Medalla de Bronce en la Exposición Nacional de Bellas Artes de Madrid en 1920.

Al final de la carrera trabajó con Antonio Palacios en el concurso del Círculo de Bellas Artes de Madrid como jefe de delineación; de él heredó el manierismo de sus trazas y por su mediación, y hasta 1923, emprendió una brillante colaboración con los hermanos Otamendi (José María, ingeniero; y Julián, arquitecto) en la Compañía Urbanizadora Metropolitana, culminada en los Titanic, emblemáticos edificios madrileños proyectados con Julián Otamendi como apología del rascacielos y metáfora del célebre transatlántico.

En 1922, año en que se casó con María Josefa Fernández Oronoz e ingresó en el Ateneo madrileño, concluyó el Salto del Carpio, presa para la que el ingeniero Carlos Mendoza, codirector de la Urbanizadora Metropolitana y presidente de la Compañía Mengemor e Hidroeléctrica del Guadalquivir, le había encargado el diseño de las facetas arquitectónicas; para Fernández-Shaw fue un triunfo de la conjunción entre arte y técnica; recibió como premio la Medalla de Oro de Arquitectura en la Exposición de Artes Decorativas e Industriales Modernas (París, 1925). Allí quedó fascinado por las vanguardias europeas, especialmente por el pabellón de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, de Melnikov. A la presa de El Carpio le siguieron las de Alcalá del Río, El Encinarejo y Jándula, donde con mayor nitidez vinculó el vanguardismo constructivo al dramático énfasis futurista- expresionista. [...]

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Nombre

Casto Fernández-Shaw e Iturralde

Nacimiento

13 de abril de 1896

Fallecimiento

29 de abril de 1978

OBRA DESTACADA

Selección de las principales obras de Casto Fernández-Shaw e Iturralde.

Obra catalogada

Descubre la obra de Casto Fernández-Shaw e Iturralde: cronológicamente y con ubicación en el mapa, por tipo de uso o por escala.

1931
Presa del Jándula
Presa del Jándula
Cerrada de La Lancha, río Jándula
23740 Andujar, Jaén
8abcade0-0f39-4246-8050-6cd44fe1689c False 38.22419 -3.973939 Presa del Jándula Construida
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