Bio

Nacido en la villa marinera de Bermeo, en el seno de una familia de artesanos, su padre, Estanis, ebanista, le preparaba para continuar en el negocio familiar. Realizó sus primeros estudios en la escuela pública con Francisco Ucelay y, posteriormente, hasta los trece años, en el colegio de los "Hermanos" (Institución La Salle).

Siempre destacó en clase de Dibujo. José María Maruri, profesor de la Escuela de Artes y Oficios de Bilbao, en vista de las cualidades del muchacho, convenció a su padre para que le permitiera ir a estudiar a la Escuela de Capataces de Bilbao. Desarrolló allí sus estudios de forma brillante y aprendió, además, Pintura, Dibujo Artístico y Modelado. Mientras trabajaba como meritorio en el estudio del arquitecto José María Basterra, Pablo Herault convenció a Ispizua y a su familia para que el joven estudiase Arquitectura.

En septiembre de 1912 marchó a Barcelona y, tras superar el curso preparatorio, ingresó en la Escuela de Arquitectura, en la que se tituló en 1920. Su expediente académico fue brillante y, mientras desarrollaba sus estudios, trabajó, como pensionado de la Escuela, en las catedrales de Gerona y Tarragona en la condición de alumno y colaborador del director de la Escuela, Lluís Doménech i Muntaner. Antes de concluir la carrera, recibió la visita, en Barcelona, de Ricardo Bastida, arquitecto municipal de Bilbao, quien le propuso trabajar para el Ayuntamiento. A los veinticinco años y como arquitecto del Ayuntamiento de Bilbao, Pedro Ispizua inició su trayectoria profesional. En 1920 comenzó una labor municipal, que se prolongó hasta 1937. Asimismo, fue colaborador del Ayuntamiento de Bermeo de 1923 a 1931.

Paralelamente, desarrolló una intensa actividad como profesional liberal. En su calidad de arquitecto municipal de Bilbao realizó numerosas obras para el Ayuntamiento. Entre todas ellas, cabe destacar las escuelas de Torre-Urízar (1921), el lavadero y albergue de Ollerías (1922), el grupo escolar de Atxuri (1926), las escuelas de Lutxana (1928), el quiosco del Arenal (1928), el mercado de la Ribera (1930), el anexo a las Casas Consistoriales (1931) y las escuelas de Briñas (1933); este último edificio, racionalista, es mencionado, en general, como un edificio emblemático del racionalismo español. Como arquitecto privado ganó el concurso de la Ciudad Jardín y construyó el conjunto (1923). Proyectó y construyó, asimismo, el edificio del Club Deportivo en Bilbao (1930) y el edificio de oficinas, muy popular en la villa, conocido como "El Tigre", ubicado en Deusto (1943).

Es autor, además, de la iglesia de San Felicísimo en Deusto (1959) y de otra iglesia en Valladolid para la misma congregación de padres pasionistas. Todo ello entre otras numerosas obras de carácter privado relativas, en su mayor parte, a edificios de viviendas en el ensanche bilbaíno. Una aproximación más extensa a su obra nos sitúa ante un autor que, a partir del lenguaje de "una recuperación formal de la tradición" ("Arquitectura Regional del Norte de España", lo denominará el propio Pedro Ispizua en la Memoria del Proyecto de las Escuelas de Atxuri), evolucionará, en el tiempo, a través de las diferentes interpretaciones: futuristas, Beaux-Arts, racionalistas y expresionistas. Incluso, incorporando un notable sello personal, desarrollará una sutil interpretación de la monumentalidad propiciada en el período de la autarquía.

En cualquier momento de su trayectoria, en todo caso, la obra de Ispizua presenta, esencialmente, un carácter ecléctico que lo aleja de la estricta ortodoxia de los movimientos y estilos antes enunciados. Ispizua es, fundamentalmente, Ispizua, y este aspecto se corrobora en la propia obra como elemento imprescindible para la identificación de la misma. Pedro Ispizua, asimismo, adoptará, para sus obras, las técnicas y soluciones constructivas más recientes en cada momento (hormigón, piedra artificial, hierro, etc.), desde, prácticamente, el primero de los proyectos y con un saber hacer francamente notable.

Hay que recordar, especialmente, por la significación que el dominio estructural adquiere en la propia obra, el quiosco del Arenal (en concreto, la solución de su cubierta) y, probablemente, una de sus últimas grandes obras: la iglesia de San Felicísimo de Deusto. En esta iglesia la configuración espacial, vinculada directamente a la solución estructural en bóvedas de hormigón armado, alcanza un nivel perfectamente comparable a la obra de un Eduardo Torroja, por poner un ejemplo conocido y coetáneo. Pasada la Guerra Civil, Pedro Ispizua desarrolló su trabajo, exclusivamente, como profesional liberal. Aún entonces, en el trance sufrido por la arquitectura y cultura españolas, en los años de la autarquía, trabajando cada vez más en solitario, la labor de Ispizua alcanzará cotas altamente cualificadas. Pedro Ispizua falleció en 1976.

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Nombre

Pedro Ispizua Susunaga

Nacimiento

29 de abril de 1895

Fallecimiento

10 de enero de 1976

OBRA DESTACADA

Selección de las principales obras de Pedro Ispizua Susunaga.

Obra catalogada

Descubre la obra de Pedro Ispizua Susunaga: cronológicamente y con ubicación en el mapa, por tipo de uso o por escala.

1936
Complejo Escolar Luis Briñas
Complejo Escolar Luis Briñas
c/ Iturriaga ,58
48004 Bilbao, Bizkaia
179e6beb-7c6e-4d14-b0f7-ca01dc101cff False 43.251181 -2.910368 Complejo Escolar Luis Briñas Construida
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