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Itinerary
¡Ay, gatito, qué bonito sería si pudiéramos penetrar en la casa del espejo! ¡Estoy segura que ha de tener la mar de cosas bellas!
Lewis Carroll, Alicia a través del espejo.
Itinerary curated by
Jaume Prat
Arquitecto por la ETSAB, compagina la escritura en su blog 'Arquitectura, entre otras soluciones' con la práctica profesional en el estudio mmjarquitectes. Conferenciante y profesor ocasional, es también coeditor de la colección de eBooks de Scalae, donde también es autor de uno de los volúmenes de la colección.
Xevi Bayona
Estudia desde niño en la escuela de Bellas Artes de Olot, estudia arquitectura en Barcelona y Portugal, en la FAUP, Facultad ‘Arquitectura de la Universidad de Oporto. Arquitecto por la Escuela Técnica ‘Arquitectura de Barcelona (ETSAB) con el PFC Biblioteca-Ludoteca en Espinho, Portugal. Post Grado de Paisajismo en (ETSAB) | Máster en Teoría y Práctica del Proyecto Arquitectônic al (ETSAB) con la tesina «La Girona dels Carrers-Escala». Desde 2008 es profesor en la Facultad de Arquitectura de la Universitat de Girona. Desde 2018 Profesor en el máster internacional de arquitectura efímera de Elisava.
Ana Amado
Fotógrafa, arquitecta y artista visual. Máster en Fotografía por la Escuela Lens de Artes Visuales (Madrid), Máster en Arte, Museología y Crítica Contemporáneas por la USC (Santiago de Compostela), Posgrado en Ilustración Creativa por la Escuela EINA (Barcelona), y arquitecta por la ETSAC de arquitectura (Universidad de A Coruña). Actualmente compagina su labor como fotógrafa con la docencia de la fotografía en escuelas de artes visuales madrileñas y Universidades como la de Alcalá de Henares, el Hamilton College o la Universidad de Tokio, entre otras.
Means of transport
Hay un ascensor urbano en Errenteria que conecta un barrio de viviendas sobre la falda de una montaña con una estación de tren mediante unas pasarelas que cruzan entre las ramas de unos árboles crecidos hasta encontrarse con un tronco artificial que es un ascensor. El conjunto está forrado con unos paneles de acero inoxidable pulidos que son un espejo que refleja estos árboles, que crecen en un terreno con demasiada pendiente como para ser edificado. Las pasarelas, que tienen interior pero no exterior, desaparecen y se funden con el bosque. El espejo actúa como una red de camuflaje. La lengua de árboles se ha convertido en un paisaje que anima el recorrido. Los vecinos tienen una nueva referencia, una intervención para enseñar u orientar a un visitante: ese ascensor que no se ve y que no existe en ningún otro sitio.
Tolstoi solía decir que si describes tu aldea describirás el mundo. Se puede encontrar la magia en muchos de nuestros paisajes cotidianos. Algunos son obra de un arquitecto. De puertas afuera es una exposición que ha intentado encontrar la magia en unos pocos de ellos.
La ruta que os proponemos empieza en la puerta de vuestra casa. Abrid los ojos. Habrá cerca algún jardín o alguna plaza o algún parque que os dirá algo. La arquitectura no crea sólo obras singulares. También crea el continuo que nos orienta, que nos abriga y nos relaciona. Crea vuestro espacio común y, cuando está bien hecha, lo convierte en la cara de todos. Esta ruta empieza en la puerta de vuestra casa y os acompañará por toda nuestra geografía.
El ascensor de Errenteria refleja muchos otros espacios comunes. En la exposición lo acompañan nueve proyectos más, todos ellos visitables sin sacarse las manos de los bolsillos. Están situados en diversas ciudades y pueblos de tamaño, clima y situación diferentes, tan uniformemente distribuidos como hemos podido, respetando criterios de paridad, inclusividad y programa para poder mostrar la mayor diversidad posible de espacios públicos. Por algunos se puede pasear.
En la Calle Consell de Cent de Barcelona se ha peatonalizado un tramo de cuatro quilómetros. Coches fuera, vegetación dentro. No hay aceras. Todo está a nivel, y se pueden disfrutar de sus veinte metros de ancho de una manera poco frecuente en el Ensanche. Seguimos paseando por Palencia, porque esta exposición salta de ciudad en ciudad, donde encontraremos el Parque de los Jardinillos. En Almazán encontraremos la Plaza del Zarrón. Ambos espacios se ubican en las intersecciones entre dos barrios y se convierten en lugares de estar e intercambio. No es cruzar de un barrio a otro. Es estar entremedias, es disfrutar de las vistas abiertas, es poder decidir dónde ir con calma. Los dos proyectos significan lo mismo en dos ciudades de tamaño y situación diferente.
El Parque de la Hoya consigue algo parecido en Almería donde, en lugar de encontrarse entremedias, se aparta y alivia tres barrios proveyéndolos de la vegetación que les falta, de agua, de viento y de la consciencia de estar más cerca del mar de lo que creen. Vamos a Onda. En el centro de la ciudad encontraremos la Plaza de la Singagoga, donde unos restos arqueológicos recientemente descubiertos se pueden cruzar por encima con una pasarela que se convierte en un umbráculo que convive con unos árboles, donde los niños pueden jugar, donde se puede leer el periódico. En Burgos, los Retablos Urbanos permiten contemplar una capilla exterior mientras hacemos skating, sentarnos en bancales, recogernos al lado de la Catedral. Beber algún refresco.
Salimos del centro la ciudad y llegaremos al Mirador del Conquero de Huelva, donde encontraremos la misma lengua de árboles de Errenteria pero más grande, y la podremos cruzar por unos caminos, y miraremos por encima de ella y el paisaje minero se incorporará a la ciudad, y veremos las marismas y oleremos el mar.
El mar, último límite, la costa que genera puntos de encuentro que permiten generar espacios públicos para contemplar el horizonte. Tenemos dos, uno en Las Palmas de Gran Canaria y otro en Portecelo. Una ciudad mediana y la Galicia rural hermanadas por lugares que miran por encima de sí mismos —un espejo comprime el de las Palmas, el viento barriendo vegetaciones achaparradas y resistentes en Portecelo—, lugares que protegen, abrigan y permiten que los niños jueguen con el Atlántico al fondo, siempre el Atlántico. Y, con él, la idea de infinito.
Porque vayamos adónde vayamos nos encontraremos espacios públicos de barrio o de ciudad que celebran lo cotidiano y, como el último truco de la arquitectura, hacen aparecer la belleza de lo que los rodea, porque estos espacios no son intervenciones aisladas: los limitan edificios, accidentes naturales, vistas cercanas y lejanas que quedan enmarcadas, trascendidas, realzadas en estos espacios que hablan tanto de sí mismos como del territorio que crean y convocan, porque es así como se comporta la buena arquitectura.
Este itinerario acompaña a la exposición De puertas afuera, comisariada por Jaume Prat, Ana Amado y Xevi Bayona, que puede visitarse en la Casa de la Arquitectura (Paseo de la Castellana, 67, Madrid) hasta el 30 de abril de 2024.



