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Itinerary
Hace ahora dos años que arrancamos nuestro periodo de comisariado del área digital de la Casa de la Arquitectura. Por aquel entonces, era un museo de reciente creación que nacía con el propósito de convertirse en un centro de referencia en la difusión y la investigación de la arquitectura nacional. Meses de trabajo previo de análisis y archivo por parte de su equipo habían conducido a la construcción de una rica base de datos de más de dos mil obras, tanto del s.XX como del actual, con sus respectivos y respectivas autoras y estudios, así como itinerarios temáticos que iban tejiendo relaciones entre las piezas.
Nos preguntábamos cómo poder contribuir a este ya gran archivo de realizaciones cuya responsabilidad habíamos heredado. Cubría desde intervenciones en el patrimonio hasta vivienda pública pasando por espacios públicos o intervenciones paisajísticas, con aportaciones de estudios, colegios, archivos y fondos documentales. Y nos preguntábamos si nuestras incorporaciones o modificaciones serían visibles dentro de este extenso catálogo, o apenas serían granos de arena más. La estrategia asumió esta condición, y buscó detectar y llenar pequeños vacíos o brechas detectadas a lo largo de las siempre incompletas historias. No podía ser de otra manera.
Otras historias. La primera lectura tuvo que ver con la autoría de todos estos materiales. En un país en que mucha de la custodia de los legados se encuentra distribuida y descentralizada, crear una base de datos nacional de arquitectura apoyándose en una red de instituciones y colegios podría replicar los mismos sesgos y asimetrías que otros premios, catálogos y muestras. Atender a la representatividad de género de las piezas de este archivo sería la primera tarea.
Itinerary curated by
Antonio Giráldez López, Pablo Ibáñez Ferrera, Diego Morera Sánchez
Comisariado web. La casa de la Arquitectura
Means of transport
Intentamos rodearnos de quienes más sabían de esto. La arquitecta e investigadora María Novas, quien ya había realizado un trabajo análogo en el Nieuwe Instituut —museo nacional de arquitectura, diseño y cultura digital de los Países Bajos— en el proyecto de investigación "Collecting Otherwise", llevó a cabo un informe de representatividad del catálogo. En él, detectaba brechas entre los datos de colegiación y visado de obras en materia de género y lo recogido hasta entonces en el catálogo. Tocaba remar para mejorar la representatividad del archivo en materia de género, y para ello nos apoyamos en los proyectos e iniciativas que llevan años trabajando en esta línea.
A través de acuerdos con el grupo de investigaciónBuilt4Life_Lab Socio-inhåbitare en Arquitectura y Pensamiento feminista de la Universidad de Zaragoza, que tiene como objetivo la recuperación y valoración social del trabajo realizado por mujeres arquitectas en España, se incorporó a la base de datos parte del trabajo realizado por su investigadora principal, Lucía C. Pérez Moreno, dentro de la publicación Mujeres y arquitectura en una España en transición, 1962-1999, que documenta e investiga el trabajo de mujeres arquitectas entre los últimos años del franquismo y la llegada del s.XXI, con aportaciones de profesionales pioneras como Pascuala Campos de Michelena o Matilde Ucelay Maórtua a través de los ojos de fotógrafas contemporáneas como Ana Amado o Elisa Gallego Picard.
Fruto de este trabajo se publicaron, también, los itinerarios temáticos Tenerife. Cuidar rehabilitando, arquitectas en ruta, firmado por la propia Lucía junto a David Delgado Baudet, y Aragón. Cuidar restaurando, arquitectas en el Patrimonio Cultural del medio rural, redactado junto a la historiadora del arte Sarai Salvo Gómez. Estos trazaban relaciones entre trabajos desarrollados por mujeres arquitectas en Canarias y Aragón.
A partir del trabajo del proyecto Miradas Situadas. Arquitectura de Mujer en España desde Perspectivas Periféricas, 1978-2008 y sus investigadoras María-Elia Gutiérrez-Mozo, Ana Gilsanz-Díaz, Asunción Díaz-García y Amelia Vilaplana de Miguel, se incorporaron a la base de datos obras de arquitectas vinculadas al ámbito escolar en un viaje hacia el sur, desde Madrid a Tomelloso: Meridionales. Aprendiendo de ellas.
Finalmente, de la mano de la arquitecta e investigadora Veronica Benedet, recorrimos arquitecturas ideadas por mujeres en la Ría de Bilbao en su periodo posindustrial, desde un convento al Palacio Euskalduna pasando por intervenciones de jardinería, arte y espacio público.
Había otro reto mayúsculo, un geográfico. Fuera de los ámbitos de atención mediática y del eje Madrid-Barcelona, había territorios infrarrepresentados. Buscamos atender a las historias de cada territorio y las formas en las que la arquitectura las acompañó. En Extremadura, tratamos de recoger la violencia con el que el proyecto de colonización franquista salpicó el territorio de regadíos y poblados, desplazando comunidades humanas y no humanas. Novelda, Gévora, Valdebótoa, Pueblonuevo o Valdelacalzada son algunos de los ejemplos que pudimos documentar gracias a la colaboración y el excelente trabajo del Archivo Histórico del Centro de Estudios Agrarios de la Junta de Extremadura.
En Asturias, los productos espaciales del auge de la industrialización del s.XX, desde pozos mineros documentados gracias al Archivo Histórico HUNOSA, hasta la hasta saltos y centrales hidroeléctricas recogidos en las fotografías de Pando Barrero o industrias (y arquitecturas industriales) pioneras.
En la Costa del Sol o en Canarias, las arquitecturas del desarrollismo y del auge turístico de los años XX. Leer cada territorio desde sus historias, intentando no caer en miradas comunes ni obviar las repercusiones de tales procesos.
Seres ecológicos. En un contexto en el que la arquitectura comienza reconocer su papel extractivo y parece que hemos interiorizado compromisos de distinto tipo con la mitigación climática y la minimización de los recursos, urgía también reconocer el trabajo de aquellos y aquellas que abrieron camino con trabajos anticipatorios.
Visitar el recinto y las ruinas de la Exposición Universal de 1992 en Sevilla de la mano de Lluís Alexandre Casanovas Blanco nos hizo transformar la mirada para entender, conscientes del poso colonial de la muestra y sus arquitecturas, el papel pionero de muchos de los profesionales que formaron parte de su formalización. Gracias a María López de Asiain, el catálogo de la Casa de la Arquitectura recoge hoy algunos de los experimentos y prototipos liderados por su padre, tanto al frente del Seminario de Estudios Climáticos como desde su estudio profesional.
Hoy, podemos sentir un giro de la práctica contemporánea hacia campos en ocasiones laterales de la atención de la arquitectura con mayúscula, como la intervención en el paisaje, el territorio, el espacio público, o la jardinería. Estos dos años han servido para buscar transformar también esta mirada, y localizar campos de disputa quizás menores o menos reconocidos donde generaciones de profesionales están proyectando nuevas sensibilidades.
También, abrir el archivo de la Casa a nuevos marcos de pensamiento posibilitados por los feminismos o los nuevos imaginarios políticos, como los marcos decoloniales o el pensamiento multi- o interespecie, que ya están afectando a las premisas de un conjunto de práticas de arquitectura en el país.
Tecnologías cotidianas. Otro de los ejes de trabajo de este peinado a contrapelo de la historia nacional reciente es entender cómo la arquitectura participó de la construcción de una historia que es también social. Cómo esta no es más que otra de las tecnologías que rigen nuestro mundo.
Aquí, tratamos de identificar el trabajo de pioneros y pioneras en su acompañamiento a procesos históricos y avances tecnológicos significativos. De las estructuras ligeras de Emilio Pérez Piñero, tanto para la itinerancia cultural como para la conmemoración de una dictadura, a las estructuras neumáticas de Prada Poole y Ferrater en las iniciativas contraculturales de comienzos de los setenta, a las arquitecturas de la primera computación y primeros centros de datos en el país.
También en el momento contemporáneo. Entender las arquitecturas e infraestructuras silenciosas que rigen, ordenan y posibilitan nuestro mundo, y que en muchas ocasiones quedan fuera de nuestros campos de atención: de redes de saneamiento a telefonía, de depuración a tratamiento de residuos, de vertederos a parques, de almacenes logísticos a centrales térmicas.
Vivir juntos. Por último, y no menos importante, quizás la urgencia más acuciante de nuestro tiempo tiene que ver con el acceso a la vivienda. Un capítulo importante del trabajo con el archivo ha tenido que ver con el mapeo de distintas formas –tanto históricas como contemporáneas- de vida colectiva.
Por un lado, reconocer ese cooperativismo histórico, los procesos de vida en común más allá de la promoción privada y el mercado, o los nuevos barrios construidos en distintas décadas del siglo pasado para responder a las migraciones internas, el trasvase campo-ciudad o erradicar problemas de salubridad y habitabilidad. Por otro, los marcos públicos de construcción de vivienda que, desde diferentes administraciones, se han puesto en marcha en los últimos años, de Euskadi a Catalunya, de Illes Balears a Andalucía. No solo premiar las respuestas sino también las preguntas.
O el nuevo auge del cooperativismo. Este no solo permite imaginar nuevas formas de construir en común, sino crear también novedosas (y no tanto) configuraciones espaciales, más allá de inercias e imaginarios asumidos, que posibiliten otras relaciones espaciales y humanas, otras formas de cuidado mutuo, apoyo y envejecimiento en común.
Han sido más de ochocientas obras incorporadas, algunas otras corregidas o revisadas. Con sus respectivos autores y autoras, también estudios. Quizás haya ahora nuevas brechas y asimetrías en este catálogo siempre por hacer. Estos dos años han servido como ejercicio de análisis, una forma de abrir preguntas sobre cómo construir un archivo e intentar que las imágenes que se construyan puedan ser lo más nítidas posibles, que representen de forma tanto rigurosa como alegórica una siempre subjetiva e incompleta realidad. Ahora es el turno del siguiente equipo.
Este itinerario pone fin a la etapa curatorial (2024-2026), en el apartado web, de Bartlebooth (Antonio Giráldez y Pablo Ibáñez) y Diego Morera. Ha contado con el trabajo de Giselle Vinokur Ferreyro en el archivo de obras, arquitectos y arquitectas, y estudios, con el de Álvaro Alvite Peillet en la edición de vídeo y con Lois Búa Sambad en el diseño sonoro. Nuestro agradecimiento, también, a todos los y las arquitectas, estudios, colegios, universidades, archivos históricos, instituciones y otros centros de conocimiento que han cedido materiales con el fin de disponibilizarlos en el catálogo digital de la Casa de la Arquitectura.



